martes

Once. (de regreso)

Uno siempre piensa que el volver sera bueno, tal vez es porque uno solo se acuerda de los buenos momentos y siempre olvidamos los malos, los peores, los cotidianos y sin nada, y por eso el volver es tan insoportable, porque los buenos momentos se quedan allá desde donde los recordamos y solo nos queda lo de siempre, lo que nunca se va. Rayos.

Por fin estoy de vuelta a la escuela, no estoy feliz, no estoy enojado, no estoy nada, y no importa que me hubieran pasado cosas, que hubiera pensado en otras cosas, o que la gente que quiero este pasando también, ya ni enamorarse una o dos veces es bueno porque se pasa.

El problema es el querer regresar. El problema es que queremos regresar. Y si lo hacemos nunca lo hacemos bien, nunca es lo suficientemente atrás y nos quedamos como a medias, entre el irse y el volver.

Pronto sera mi cumpleaños.

A mi me gustaban los dias lluviosos, me gustaba mojarme con mi gabardina cafe, sentir en los dedos de los pies como eran recorridos por la corriente del agua de las calles. Creo que me gustaba mucho. Creia que podia hacer llover con solo desearlo, con solo necesitarlo.

El año pasado me moje mucho bajo la lluvia. El año pasado en mi cumpleaños llovio mucho.

Ahorita esta lloviendo, me siento nostalgico, quisiera sentir de nuevo esa alegria por la lluvia, quisiera tener ese impulso de que cada cabello este goteando, de que la ropa se unte a la piel como otra piel. De sentirme feliz.

No quiero que sea mi cumpleaños y tampoco quiero que llueva mañana.

sábado

Diez. (de lo que quisiera cambiar ahorita)

Estoy molesto con mi hermano, estoy triste, estoy que me carga la chingada de la rabia y el odio que el me hace sentir, de la maldita molestia que me estoy tragando día a día, de estarme equivocando, de joderlo todo, de ser un pendejo, de darte cuenta que la chingadera que esta pasando no lo dejara de hacer, es como sentir esos tragos que se te quedan en la maldita garganta punzando entre el cuello y el pecho sintiendo que se te esta arrancando algo de adentro. Ves a ese culero ahí en tu vida de siempre, y si te preguntas viéndolo ¿esto algún día cambiara? Te reencabronas porque sabes que probablemente todo seguirá igual.

Me duele, el otro día vi que alguien dijo que hay veces que uno hace cosas que no quiere hacer, y que uno no hace las que quisiera. Es verdad, me gustaría hablarle a mi hermano y decirle que me disculpe, que me da vergüenza decírselo, que no quiero perder ante el, que necesito volver a ser su amigo, que me hace falta escuchar su maldito sarcasmo, que la neta ya perdí, perdí desde el primer día y que todo puede cambiar. Pero no lo haces. Y todo sigue igual.

Hay veces que uno se pregunta porque, y uno se acuerda de días muy malos, días que deben quedarse allá lejos donde estaban, y hoy aquí en mi cuarto, es un día de esos.