jueves

Dieciséis. (de lo de Mariela)

Me gusta el blog, porque puedo leerlo, porque en cada entrada hay un día, y en cada día hay un algo, que no es mi vida, ni soy yo, ni tampoco la vida de otro, porque realmente no me importa de quien sea ese algo, lo importante es que cuando vuelvo, porque siempre vuelvo, y lo leo aunque sea de día o media noche, sonrió, y creo que a veces en esta, la que si es mi vida, es bueno sonreír.

 

Quiero cerrar con algo, más bien con alguien, con Mariela. Ayer después de quince entradas, con mas sueño que sueños, tome una decisión; hablaría con mi jefa, le diría que me diera dinero y todo su apoyo para emprender la mas semejante empresa hacia huentitan, donde vive Mariela, estaba convencido de que ella solo me apoyaría si le contaba semejante situación,  así lo hice. El despertador sonó a las seis y media, fui a su cuarto, y empecé; ella me gusta, creo que le gusto, tiene novio, no me gusta el novio, y quiero que ella sea mi novia. Entonces ella dijo; las mujeres se divorcian aun con hijos, dejan países aun con su vida en ellos, cuando quiere. Después de eso tome una segunda decisión, siempre había sido el tipo que había emprendido sus semejantes empresas, en las cuales se había encontrado con Aidé y si se puede decir con la otra, y estaba convencido de que así moriría, un día en una semejante empresa, por fin valdría madre, por fin alguien se pasaría de lanza y ya terminaría en el suelo, pero decía que no importaba, que mientras fuera así, todo estaría bien.

 

Ya me canse de semejantes empresas, tampoco quiero que nadie haga semejantes empresas por mí, quiero sencillamente encontrarme con alguien en una escalera, no importa si ella está subiendo o bajando y no importando a donde este yendo yo, y besarla. No quiero un beso tierno, ni pasional, no quiero que tenga ningún adjetivo, quiero que sea un beso, que signifique un beso, que ella misma cuando recuerde diga "un beso" y luego yo "un beso". Solo quiero que se terminen las semejantes empresas, y empezar con alguien, junto, un algo, un día de alguien que no soy yo, pero que no es de nadie. Solo un día.

 

Así que Mariela, no leas esto, porque esto es un adiós, un adiós no tan como las semejantes empresas, si no más cotidiano, más como comer cereal en la mañana, pasa, y pasa diario, por eso no se debe leer, porque entonces no sería tan común y tú misma estarías rompiendo con esta cosa que tiene un poco de magia, un poco de semejante empresa, un poco de tristeza.

 

Cuidado Mariela, la escalera es muy extensa, mucho muy extensa, y solo nos queda sonreír, ser un poco tontos, porque uno nunca sabe, como y donde esta uno entre tanto peldaño, y peor aún, donde esta nadie en esa inmensidad de lo demás.

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